Revistes Catalanes amb Accés Obert (RACO)

Influencia del consumo de sal y de analgésicos efervescentes con sodio en pacientes con hipertensión y riesgo vascular

Sebastián R. Martínez-Pérez, Antonio Coca, Pedro Aranda

Resum


La ingesta del sodio que contienen los alimentos y algunos medicamentos puede producir una elevación de los valores de presión arterial de los individuos. La Organización Mundial de la Salud recomienda de forma global no superar la ingesta diaria de 2 g de sodio en los adultos sanos (5 g de sal común). Para grupos de riesgo se establecen límites más estrictos (0,5-1,5 g de sodio diarios). En España se estima que cada persona consume al día 11 g de sal por término medio. Diversos estudios, realizados en distintas poblaciones, han podido objetivar una correlación directa entre la ingesta de sodio en la dieta y la prevalencia de hipertensión arterial. Otros estudios corroboran el efecto de la reducción del consumo de sal en la dieta sobre la disminución de los valores de presión arterial y de la morbilidad y mortalidad cardiovascular. Muchos medicamentos contienen una elevada cantidad de sodio por tener excipientes efervescentes (1 g de paracetamol efervescente puede llegar a aportar más de 0,5 g de sodio), de forma que, si su posología es cada 6-8 horas, pueden superar los límites diarios de sodio recomendados, incluso para un adulto sano. En este artículo se revisa la evidencia disponible sobre el efecto beneficioso de una dieta hiposódica para el control de la hipertensión, las consideraciones sobre el uso de analgésicos y AINE en los pacientes con enfermedad cardiovascular y se insiste en la advertencia de evitar, siempre que sea posible, el uso de medicamentos efervescentes, especialmente en los mayores de 50 años.

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